martes, 28 de enero de 2014

E-mail a un joven chef










Si eres un cocinero joven, estudiante o aprendiz, stagier, trotamundos, este e-mail puede ser de tu interés. No escribo una carta porque el correo electrónico es inmediato y poco solemne, de sencilla y masiva circulación. Es posible que estés desorientado, que tu cabeza tiemble como un vaso americano, licuando ideas. Escuchas frases perniciosas, cargadas con salmonela.


“La vanguardia está agotada”. “La burbuja gastronómica ha estallado”. “Estos tiempos móviles requieren de una cocina inmóvil, de lo sólido, de lo seguro”. “El péndulo se balancea y la gente prefiere la cocina tradicional”. Es falso. La gente siempre ha preferido la cocina tradicional porque la modernidad es un asunto de minorías. La diferencia es que, en la última década y pico, esa minoría ha sido muy amplia.


Entonces, ¿por qué tanto ruido? Si la revolución solo atañía a unos pocos, ¿era necesario el exhibicionismo mediático? Por supuesto. Ese mundo estaba por descubrir, era incipiente, nervioso. Y algunos sacaron los microscopios para estudiar.


Entre 1995 y 2008 –antes de que nuestro mundo se hiciese añicos como una torre de copas de champán– el precio de un banquete en un establecimiento de copete era equiparable a una noche de purpurina en el Liceu, una entrada para una final de Copa (y puro), un asiento de plástico en el Cirque du Soleil o agobiarse entre la multitud en un concierto de U2.


A pocos les parecía que esas actividades fuesen elitistas y excluyentes: unos ahorraban para morder una salchicha de frankfurt en el Camp Nou y otros para una cena gloriosa en un tres estrellas. Esos parámetros ya no significan nada, aunque los ciudadanos sigan sin cuestionar la visita periódica al Camp Nou o al Cirque du Soleil y satanicen las grandes mesas. El Liceu también recibe capirotazos. Será porque en la ópera y en la gastronomía el peso es importante.


Lo decisivo de la cocina tecnoemocional no ha sido el interés, la pasión o el frenesí de más o menos personas, sino que ha servido de reactivo. Que unos audaces se hayan decidido por la innovación en lugar de por el fast food, que es lo que da dinero graso, ha hecho que el Sistema Gastronómico General –que incluye a los bravos cocineros de menú, a los productores, a los artesanos, a los viticultores– pasase de ser un cacharro oxidado a una máquina bien engrasada con aceite de oliva virgen extra.


Comemos mejor, comemos más sano, comemos con conciencia, comemos con fantasía, comemos con conocimiento. Comemos con exigencia.


Pero, esa tecnoemoción que ha contagiado el planeta con una epidemia benigna, reconocible en cartas de países con los que ni siquiera existe tratado de extradición, ¿es un bluf, ha terminado, ha explotado como el globo sobre un erizo? De ninguna manera. Se ha enlentecido, como no podía ser de otra manera, porque en la Década Loca se cabalgó el fuselaje de un cohete. El paracaídas ha salido para el aterrizaje. Es el momento de profundizar en las técnicas y en los conceptos desarrollados.


El porqué del ensañamiento es sencillo de comprender: los falsos profetas que se pegaron como garrapatas a los chefs sin comprender ni apreciar lo que defendían bien por negocio (organizadores de congresos con afán recaudatorio) bien por influencia (periodistas veleta y blogueros oportunistas). ¿Dónde está la lista de los delincuentes con delantal? No aparece ni aparecerá porque los ingratos continúan garrapateando.


Joven chef: no hagas caso, sigue a lo tuyo, benefíciate del saber de los maestros, sé fiel o infiel a la xantana, esferifica o cuadrifica, usa gamba si la puedes pagar o sardina si tu capital es escaso, pero no dejes de ser libre, independiente, ambicioso, estudioso. Los carroñeros te quieren comer los sesos o el coco.


La oportunidad es grande, eres afortunado: los predecesores trabajan para ti. Sabes de la tradición y sabes de la revolución. Solo tienes que alargar los dedos y coger. No lo estropees.


Cocina tu futuro.



Carta anonima, blog la cocina de los valientes

lunes, 27 de enero de 2014

Tapas españolas

Algunos afirman que su origen se remite a la disposición del rey Alfonso X "El Sabio", quien dispuso que en los mesones castellanos no podía servirse vino si no era acompañado con algo de comida, no fuera cosa que el vino se subiera a la cabeza. Este trozo de comida, solía ser colocado sobre la boca de la jarra o el vaso de vino (de ahí su nombre para evitar que algún mal compañero se tomara el vino de otro). Aquellas "tapas" consistían generalmente en un trozo de jamón, rodajas de chorizo, de embutido o en un buen pedazo de queso.

domingo, 6 de octubre de 2013

5 Consejos para desarrollar la creatividad en la cocina

5 Consejos para desarrollar la creatividad en la cocina

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    La creatividad es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. En la cocina, ser creativos y encontrar esas soluciones originales, nos ayuda a sorprender a nuestros comensales con nuevos platos pero también con nuevas experiencias, servicios o conceptos.

    Pero, ¿qué podemos hacer para ser más creativos? En esta entrada vamos a hacer una recopilación de las claves, según el equipo de Koama, para dar rienda suelta a nuestra creatividad.

    No fuerces la creatividad. Este consejo se lo “robamos” a uno de nuestro chefs amigos, Pepe Solla, que en la entrevista que nos concedió recientemente insistía en que al forzar la creatividad, solo conseguimos correr más riesgo de bloquearnos. Deja que las cosas sean auténticas y fluyan por si solas.

    No dejes escapar ni una sola idea. La inspiración no avisa y si nos pilla sin boligrafo y papel, corremos el riesgo de perder las ideas para siempre. Nuestro consejo es llevar siempre una libreta de ideas encima o, para los más tecnológicos, una aplicación de notas en el móvil.

    Rompe con la rutina. La creatividad trata de hacer nuevas asociaciones entre conceptos para generar algo original, si no salimos del entorno habitual en el que nos movemos es mucho más difícil que surjan las ideas.

    Pon el corazón en lo que haces porque la creatividad, más que una habilidad es una actitud. Diviértete y emociónate entre fogones y recuerda que si puedes creer, puedes crear.

    Permítete cometer errores, aprende de ellos y persevera. Nadie acierta siempre, si aceptamos esto lograremos relajarnos y nuestro hemisferio derecho del cerebro, el encargado de la creatividad, fluirá más tranquilo.

Cocina creativa, mucho más que originalidad

Cocina creativa, mucho más que originalidad

Cocina creativa, mucho más que originalidad
La cocina creativa es un campo tan extenso y sus conceptos tan variados, que vamos a intentar mostrártela en 11 puntos imprescindibles que debes conocer, 3 clichés que hay que desterrar, 9 técnicas sorprendentes y 6 restaurantes que no te puedes perder.
Esponja
¡Lo imprescindible!
  • La cocina creativa es una evolución de la “nouvelle cuisine”, que apareció en los años 70 como una reacción a la “cuisine classique” (cocina clásica) francesa, y se basó en platos más livianos y delicados, sin salsas pesadas ni vegetales cocidos en exceso y dándole una gran importancia a una presentación que tenía que estimular los cinco sentidos, especialmente la vista.
  • Una revolución de la cocina creativa es que la comida se desaburguesa. Antes, una buena cena consistía en langosta, caviar, ostras y cosas así. Ahora se considera que un producto es bueno, no por su precio, sino por su calidad y por lo que se puede hacer con él.
  • Esta cocina no implica sólo al sentido del gusto. En ella participan todos, incluso lo que Ferrán Adriá llama “el sexto sentido”, la memoria culinaria de cada uno que permite que al probar algo nos evoque otras experiencias.
  • Otra de las rupturas de la cocina creativa es que termina con el monopolio gastronómico de Francia. Ahora los restaurantes más reconocidos están en países del norte de Europa, Japón o, muy especialmente, España.
  • Ahora nuestro país se ha convertido en un referente de la cocina a nivel mundial. Mucha culpa la han tenido un grupo de jóvenes cocineros que, sin complejos, han roto con las recetas y técnicas de toda la vida.
  • Durante muchos años el restaurante más famoso, considerado como el mejor del mundo por la lista más prestigiosa de restaurantes («The S.Pellegrino World’s 50 Best Restaurants», elaborada por la revista Restaurant Magazine,), ha sido El Bulli de Ferrán Adriá. Un restaurante basado 100×100 en la creatividad.Ferran Adrià
  • Tras el cierre del Bulli para convertirse en fundación, este año ha sido sustituido en el número uno por otro representante de la cocina con más imaginación de nuestro país, El Celler de Can Roca (que entre otras innovaciones utiliza el libro de reservas de eltenedor.es).Celler de can roca
  • Durante muchos años el chef Ferrán Adría ha sido pionero e impulsor de esta cocina gracias a su investigación y técnicas innovadoras. Muestra de su trabajo es que en su restaurante se dedicaban sólo seis meses a servir comidas y los otros seis eran utilizados exclusivamente para investigar.
  • Otro de los conceptos que introduce principalmente Adriá, es que la comida debe ser una experiencia lúdica, donde la gente va al restaurante a divertirse.La presentación de los platos se convierte en una función teatral, en los que es tan importante lo que se come, como lo que se cuenta y la escenografía donde se presenta.Sushi
  • Uno de sus aportes junto a otros cocineros, y que se convierte en uno de los pilares más importantes de la cocina creativa, es la introducción de la innovación y la tecnología. Creando el termino “gastronomía molecular” como la aplicación de la ciencia a la práctica culinaria y, más concretamente, al fenómeno gastronómico.
  • La base principal de cualquier restaurante de cocina creativa es el trabajo. Por ejemplo, en casi cualquier restaurante creativo trabajan unas 40 personas y en cada plato suelen intervenir no menos de cuatro personas.

Algunos clichés o falsos mitos que se le atribuyen a la cocina creativa y que hay que superar:
Plato
  • “La cantidad de los platos es muy reducida”: Cuando vas a comer cocina creativa, no vas a llenarte, sino a buscar emociones y sensibilidad, y a descubrir nuevos territorios del placer. Las raciones te permiten probar más experiencias distintas, además de que cualquier menú de un restaurante creativo tiene la misma cantidad de comida al final que uno normal.
  • “La cocina creativa es cara”: A veces sí y a veces no. En España tenemos la suerte de que, en general, los restaurantes creativos son de los más baratos del mundo. Para fans de la gastronomía, no sale más caro ir a un Sergi Arola que para un fan de un equipo de futbol pagar una entrada y un viaje para ver a su equipo en una final.
  • “Son cocineros que no les salen bien los platos conocidos”: Todo lo contrario. Como en su momento el cubismo, para romper con lo tradicional antes hay que ser un gran experto en ello. La mayoría de los chefs innovadores más conocidos han empezado desde muy abajo, incluso de lavaplatos, en restaurantes de toda la vida y han pasado por numerosas cocinas antes de atreverse con sus creaciones.
¿Y cuáles son algunas de las técnicas más conocidas e innovadorasde la cocina molecular y creativa?
Técnica
  • Una de las primeras innovaciones que vino de la mano de Adriá, fue la deconstrucción. Consistente en aislar los diversos ingredientes de un plato, generalmente típico, y reconstruirlo de manera inusual, de tal modo que el aspecto y textura sean completamente diferentes mientras que el sabor permanece inalterado.
  • Los contrastes, como un dulce con apariencia de plato salado.
  • La cocina al vacio, que logra, bajo condiciones de baja presión, reducir los tiempos de cocción y fritura manteniendo así la textura, color y nutrientes de los alimentos.
  • El Gastrovac, que consigue un efecto “esponja”, logrando que los alimentos absorban los líquidos que tiene alrededor permitiendo infinitas combinaciones de alimentos y sabores (incluso logrando platos basados en aromas y perfumes).
  • Los sifones y vaporizadores, que han introducido el uso de sorprendentes espumas y nubes sin lácteos ni huevo. Manteniendo el sabor de frutas y verduras intacto.
  • El uso de gases criogénicos. Que permiten texturas y contrastes frio-calor sorprendentes gracias a su capacidad frigorífica. Además de espectaculares efectos visuales.
  • El uso de productos químicos innovadores como los alginatos (sacados de las algas) y que son capaces de cocinar sólo por contacto,  creando por ejemplo las famosa esferificaciones.
  • Otras de las maneras de innovar son: fusionar cocinas y técnicas del mundo. La ruptura de estructuras predeterminadas a la hora de comer (Por ejemplo la creación de dulces con apariencia de platos salados o texturas blandas en alimentos aparentemente duros). Y la transversalidad entre distintas artes.
Por último, como de esta comida no hay que hablar sino probarla. Aquí te ofrecemos algunas de nuestras recomendaciones de restaurantes creativos que podrás reservar en eltenedor.es:
En Madrid:
  • El M29 en el Hotel Miguel Angel, donde te deleitarás, por ejemplo, con El pulpo crujiente con mollejas de leche y texturas de espárragos.M29
  • Y El Loft 39, donde la presentación de los platos es tan original como sorprendentes son sus sabores.Loft 39
En Barcelona:
  • YourBurg, donde el creativo puedes ser tú e innovar elaborando tu propia hamburguesa. Una novedad tan desenfadada como original.Yourburg
Más sugerencias de Barcelona y Madrid ¡A disfrutar!!:)
Atreverse con estos restaurantes no significa que tengas que renunciar a los platos de siempre. Si algo nos demuestra la cocina creativa, es que en la variedad, más que nunca, está el gusto.

jueves, 22 de agosto de 2013

ENSALADAS PUNTOS CLAVES



La tendencia gastronómica de las ensaladas comenzó a notarse cuando de pronto todos los restaurantes tenían al menos una opción de ellas en el menú. Incluso comenzaron a surgir "casas" de ensaladas por todos lados.

Hacer una ensalada es un arte delicado como cualquier otro aspecto de la cocina, que se ve un poco más sencillo porque a veces pareciera como sólo picar yponer en un bol.

Por ello les dejo 5 tips para preparar ensaladas, tanto si van a hacerlas en su casa, como si van a una de esas famosas casas de ensaladas, para que combinen mejor.

1. Mídete con el aderezo
¿Elegiste la ensalada en vez de la hamburguesa por tu dieta? Entonces piensa bien en cuánto aderezo le vas a poner. Una ensalada con demasiado aderezo equivale calóricamente a una hamburguesa. Además, si es un sabor demasiado dominante no te va a dejar disfrutar de los otros sabores de tu ensalada.

2. No subestimes a las nueces
En especial si no vas a combinar tu ensalada con otros tipos de proteínas. Son ese toque extra, que además es mucho más saludable que agregar crutones.

3. Hay más que sólo lechuga
No todas las ensaladas llevan lechuga. Aún si te apetece mucho el verde, siempre puedes usar espinacas, que es una opción refinada que va bien con frutas como el mango.

4. Dulce y salado
Las ensaladas más ricas pueden incluir toques dulces y salados. Por ejemplo, es genial combinar quesos un poco fuertes como el Fetta, con un toque de azúcar como arándanos.

5. Piensa en base al aderezo
Si tienes muchas ganas de cocinar con el aderezo de tu preferencia, piensa primero en qué va mejor con él. Como todo el la vida, hay cosas que no se pueden forzar, el combinar ensaladas es una de ellas.

Y lo más importante, no se les olvide que el ingrediente secreto de todo en la vida es el amor.

martes, 20 de agosto de 2013

Maridajes, ¿cómo casar vino y comida?

Hasta hace poco era sencillo: "El vino tinto con carne y el blanco con pescado" Pero, ahora los sumilleres nos dicen que hay que considerar la variedad de uva del vino y la forma en que se ha cocinado el plato

Puede que a muchas personas, tener que escoger el vino para una comida, no les seduzca y no es de extrañar. Si a esto además, le añadimos que cada vez hay más bodegas y más marcas en el mercado, escoger el vino adecuado puede resultar una tarea complicada.
Sin embargo, que sea complicado o no, depende mucho de nosotros. En cuestión de maridajes no hay verdades absolutas. Esto no es una ciencia. Por tanto, no le preocupe demasiado, si su elección es la más acertada o no. Porque casi todo el mundo tiene sus propias ideas sobre qué tipo de vino es el más adecuado a cada comida, -incluidos sus comensales-. Es una cuestión de gusto, de paladar, de educación, Lo cual siempre puede dar lugar al desacuerdo. Lo dice el refrán: sobre gustos no hay nada escrito.
En este artículo, no hablamos de marcas, porque, entre otras razones, la lista sería interminable. Nos hemos centrado en los criterios que actualmente se están utilizando para revisar la vieja formula de "carne con tinto y blanco con pescado".
A la hora de escoger un vino, el tipo de plato puede ser importante, pero la forma en la que ha sido cocinado es lo que debe determinar que nuestra elección tome un rumbo u otro. El segundo aspecto es la variedad de la uva.

CARNES

Para las carnes rojas, vino tinto. Esta es una cuestión, sobre la que no hay dudas. Pero ¿qué vino tinto escoger ? Un entrecot, un chuletón, un solomillo ( de buey) sin más adorno, que una sencilla guarnición, es la gran oportunidad para abrir cualquiera de los grandes vinos tintos crianza o reserva que hay en el mercado. Puede ser de Rioja, Ribera del Duero, Priorato, Somontano, Penedès. Aquí no se busca tanto un tipo de variedad de uva como que sea un vino bien elaborado, robusto, potente y con concentración.
Si va a tomar cordero al horno, ligeramente especiado utilice un tinto (tempranillo, garnacha, cabernet) con una crianza en barrica prolongada. Los aromas de fondos especiados de estos vinos, le va muy bien a este plato. Otra elección interesante puede ser un syrah. Si el cordero lo ha macerado unas horas antes con vino tinto, utilice para la comida el mismo vino y no importa que sea un vino joven. Una regla básica : cuando se prepara cualquier tipo de carne previamente macerada o con una salsa al vino, debe servirse el mismo tipo de vino en la comida que el utilizado en la maceración o salsa.

POLLO

El pollo es una carne neutra que nos permite diferentes tipos de vino. Si lo prepara con un sofrito de tomate, cebolla y plantas aromáticas escogeríamos un vino tinto estructurado pero no demasiado robusto. Nos decantaríamos por un tempranillo, preferiblemente un semicrianza, buscando una ligera carnosidad y un tanino frutal y agradable.
Si este pollo, lo sirve con salsa de trufas y acompañado de champiñones y patatitas asadas, nos iríamos a un vino con más cuerpo. Nos atreveríamos con un reserva de cabernet sauvignon o con un merlot.
Finalmente si el pollo lo adereza con el zumo de un limón y hierbas aromáticas, como por ejemplo, tomillo, y lo mete al horno para asar, nos olvidaríamos de los vinos tintos y nos iríamos a un blanco. Un Chardonnay, por sus aromas cítricos. Escogeríamos un chardonnay joven y no uno fermentado en barrica, porque buscamos frescura, cuerpo y una adecuada acidez.

PESCADO

El pescado no requiere automáticamente un vino blanco. Un tinto puede ser adecuado si servimos un salmón con champiñones. Un bonito encebollado con pimientos y tomate puede servirse con un rosado. Pero tanto al marisco como a los pescados blancos lo que mejor les sienta es un blanco. Además de considerar la variedad de la uva, tendremos en cuenta si es más conveniente un joven o un blanco fermentado en barrica.
Para los pescados en fritura preferimos vinos elaborados con las variedades autóctonas de Andalucia como Palomino. Pulpos, sepias, mejillones y mariscos casan muy bien con albariño, verdejo y godello. Para los guisos de pescado en cazuela de barro, que combinan pescado con algún molusco y están aderezados con perejil, nos gustan los blancos de macabeo, parrellada y xare-lo.
Una merluza rellena de gambas y con una salsa cremosa, pide un vino blanco fermentado en barrica: un sauvignon blanc o un chardonnay. Para otros pescados como el rodaballo, la lubina o el besugo que tienen mucho sabor y caracter, los blancos con crianza son una buena opción, pero la elección dependerá una vez más de su preparación.

PASTA

En los platos de pasta, la salsa lo es todo. Con unos spaguetti con salsa boloñesa tomaremos un tinto joven o con una crianza de 3/4 meses en barrica. Si se trata de un plato de pasta con fondo de tomate y verduras podemos seguir con un tinto joven o tomar un rosado. Si no lleva más que mozarella, orégano y aceite de oliva, un rosado es lo que mejor le va. Sin embargo, escogeríamos un blanco con crianza para unos spaguetti al pesto.
A los platos de pasta con salsas marineras y acompañados de mejillones o sepia, les va desde un blanco joven, aromático y frutal : un macabeo, sauvignon blanc, un verdejo . Tenemos un amplio abanico para escoger. También blancos con crianza e incluso un cava.
Si tomamos pasta fresca al huevo y la servimos con una salsa cremosa, - mantequilla, nata, y parmesano- que es lo que lleva la receta de los fettuchines Alfredo, seguiríamos con un blanco. Tal vez muchos, se decantarían por un blanco con crianza, nosostros preferimos, un blanco de las variedades chardonnay, xare-lo (pansa blanca) y garnacha blanca.